Agencia, freelance o hacerlo en casa: qué sale a cuenta según tu tamaño

Cuánto cuesta de verdad cada opción, qué riesgos tiene cada una y siete preguntas para filtrar a quien vayas a contratar.

Marketing5 min de lectura

Agencia, freelance o hacerlo en casa: qué sale a cuenta según tu tamaño

Las tres opciones y lo que cuesta cada una de verdad

Cuando una pyme decide invertir en marketing, la primera decisión no es el canal: es quién lo hace. Y las tres opciones tienen un coste visible y otro que no aparece en ninguna factura.

  • Freelance: de 400 € a 1.200 € al mes. Trato directo con quien ejecuta, flexibilidad y precio contenido. A cambio, una sola persona no cubre a la vez SEO, campañas, diseño y analítica, y las vacaciones existen.
  • Agencia: de 700 € a 3.000 € al mes. Varias especialidades, procesos y continuidad. A cambio, pagas estructura y, según el tamaño, puedes acabar hablando siempre con un comercial y nunca con quien toca tu cuenta.
  • En casa: desde 24.000 € al año. Un perfil junior de marketing con contrato cuesta eso como mínimo entre salario y cotizaciones, y necesitará herramientas y a alguien que le dirija. Solo sale a cuenta con cierto volumen.

Falta la cuarta opción, que es la más frecuente y la que nadie presupuesta: hacerlo tú mismo. Aparentemente cuesta cero. En la práctica cuesta entre seis y diez horas al mes de la persona más cara del negocio, que además deja de vender mientras lo hace. Si tu hora vale 50 €, esa opción «gratis» cuesta 400 € al mes y, casi siempre, avanza a medias.

Qué pasa el día que el freelance desaparece

El riesgo principal de trabajar con una sola persona no es la calidad: suele ser alta. Es la continuidad. Y conviene prepararse antes de que ocurra, no después.

Los tres escenarios habituales son que le entre un cliente grande y tu proyecto pase a segundo plano, que se incorpore a una empresa a jornada completa, o simplemente que se ponga enfermo en el peor mes del año. Ninguno es mala fe; es la aritmética de trabajar solo.

Se protege con tres medidas, y son las mismas que deberías exigir también a una agencia:

  • Todas las cuentas a tu nombre. Web, dominio, hosting, Analytics, Search Console, Google Ads y la ficha de Google. Quien trabaje contigo entra como usuario invitado.
  • El trabajo documentado. Un documento vivo con qué se ha hecho, qué está pendiente y por qué. Si toda la estrategia vive en la cabeza de una persona, el día que se va empiezas de cero.
  • Un preaviso razonable por escrito. Treinta días bastan para organizar un relevo sin urgencias.

Con esas tres cosas, cambiar de proveedor pasa de ser una crisis a ser un trámite de dos semanas.

Profesional freelance trabaja sola con portatil y telefono en su escritorio

Agencia pequeña o agencia grande: qué cambia para una pyme

«Agencia» no significa nada por sí solo. Una de cinco personas y otra de ochenta trabajan de formas opuestas, y para una pyme esa diferencia se nota cada semana.

La agencia pequeña te da acceso directo a quien ejecuta, decisiones rápidas y a alguien que conoce tu negocio por dentro. Su límite es la capacidad: no puede atender a treinta clientes a la vez sin perder eso mismo que la hace buena.

La agencia grande aporta procesos, respaldo y especialistas para cada disciplina. Su límite es que una cuenta de 800 € al mes es, para ellos, una cuenta pequeña, con el nivel de atención que eso suele implicar.

La pregunta que aclara esto en una llamada es simple: ¿quién va a trabajar en mi cuenta y cuántas cuentas lleva esa persona? Una respuesta concreta vale más que cualquier presentación. Nosotros lo contamos abiertamente en quiénes somos, porque para un negocio local saber con quién va a hablar es parte del servicio.

Dos profesionales se saludan antes de una reunion de trabajo

Cuándo tiene sentido montar el equipo en casa

Internalizar no es una cuestión de tamaño de empresa, sino de volumen de trabajo continuo. Estos son los tres indicadores que suelen marcar el momento.

  • Gastas más de 2.500 € al mes en gestión externa. A partir de ahí, la comparación con un sueldo empieza a tener sentido.
  • Hay trabajo todos los días, no a rachas. Un ecommerce con catálogo vivo o una empresa que produce contenido constante llena una jornada; una empresa de servicios con cinco páginas, no.
  • Alguien puede dirigir a esa persona. Contratar a un perfil junior sin nadie que marque el criterio es la forma más habitual de gastar 24.000 € al año y no avanzar.

La fórmula que mejor funciona en pymes de entre 10 y 50 empleados es mixta: una persona interna que ejecuta y conoce el negocio, y apoyo externo para la estrategia y lo técnico. Sale más barato que un equipo completo y evita el aislamiento de trabajar sin contraste.

Siete preguntas para filtrar a quien contrates

Da igual si al otro lado hay una agencia, un freelance o un candidato para tu plantilla. Estas siete preguntas separan a quien sabe de quien vende.

  • ¿Quién trabajará en mi cuenta y cuántas cuentas lleva? Busca un nombre, no un departamento.
  • ¿Cuántas horas al mes le dedicaréis? Si no hay respuesta, no hay alcance definido.
  • ¿Las cuentas y el dominio quedan a mi nombre? La respuesta correcta es sí, sin matices.
  • ¿Qué haríais los primeros treinta días? Un buen profesional te describe un plan concreto; uno flojo habla de «análisis inicial».
  • Enséñame un informe real de otro cliente, con los datos tapados. Es la prueba más reveladora de todas.
  • ¿Qué necesitáis de mí cada mes? Si dicen que nada, o no van a hacer mucho, o no te van a contar nada.
  • ¿Qué pasa si quiero irme? Preaviso, entrega de accesos y documentación. Debe estar por escrito.

Y una recomendación práctica antes de decidir: pide una revisión inicial de tu situación, aunque sea de pago. Ver cómo alguien analiza tu negocio y qué prioriza dice mucho más que cualquier propuesta comercial. Puedes ver ejemplos de proyectos que llevamos en los casos de éxito, y si quieres que miremos el tuyo, escríbenos desde el formulario de contacto.

Preguntas frecuentes

¿Qué sale más barato, una agencia o un freelance?

Un freelance suele costar entre 400 € y 1.200 € al mes y una agencia entre 700 € y 3.000 €. La diferencia real no es el precio, es la cobertura: una sola persona no puede cubrir bien SEO, campañas, diseño y analítica a la vez.

¿Cuándo compensa contratar a alguien de marketing en plantilla?

Cuando ya gastas más de 2.500 € al mes en gestión externa, hay trabajo continuo todos los días y existe alguien que pueda dirigir a esa persona. Sin la tercera condición, casi nunca funciona.

¿Puedo llevar el marketing yo mismo siendo el dueño?

Puedes, pero no es gratis: entre seis y diez horas al mes de la persona más cara del negocio. Si tu hora vale 50 €, esa opción cuesta unos 400 € al mes y suele avanzar a medias.

¿Qué pasa con mis cuentas si cambio de proveedor?

Nada, si están a tu nombre desde el principio. Web, dominio, Analytics, Search Console, Google Ads y la ficha de Google deben ser tuyos, y quien trabaje contigo entrar como usuario invitado.

¿Es mejor una agencia pequeña o una grande?

Para una pyme, la pequeña suele dar mejor atención y acceso directo a quien ejecuta. La grande aporta procesos y especialistas, pero una cuenta modesta rara vez recibe allí la atención que necesita.

Auditoría

¿Quieres una opinión sobre tu caso?

Miramos tu web, tus cuentas y tus datos, y te decimos qué haríamos primero y qué no tocaríamos.

Nuestros Artículos Relacionados

Scroll al inicio