Google Ads o Meta Ads: cuál encaja con tu tipo de cliente

Demanda que ya existe frente a demanda que hay que crear: qué negocios funcionan en cada canal, coste por contacto real y cómo repartir el presupuesto.

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Google Ads o Meta Ads: cuál encaja con tu tipo de cliente

Buscar frente a descubrir: la única diferencia que importa

Toda la comparación entre Google Ads y Meta Ads se reduce a una pregunta: ¿tu cliente ya sabe que tiene el problema?

Google Ads captura demanda que ya existe. Alguien escribe «reparación de calderas Sabadell» a las once de la noche porque se ha quedado sin agua caliente. No hay que convencerle de nada: hay que estar ahí y ser la opción más creíble. La intención es máxima y el ciclo de decisión, cortísimo.

Meta Ads crea la demanda. Nadie estaba buscando tu producto cuando lo ve en Instagram. Tú interrumpes, enseñas algo que llama la atención y generas un deseo que no existía cinco segundos antes. La intención es baja, pero el alcance y el coste por impacto juegan a tu favor.

De esa diferencia salen todas las demás:

  • El clic vale distinto. En Google pagas más por clic pero conviertes mucho más. En Meta pagas menos y conviertes menos.
  • La creatividad pesa distinto. En Google, el texto y la página de destino lo son casi todo. En Meta, el vídeo o la imagen deciden el 80 % del resultado.
  • El tiempo hasta la venta cambia. Google trae gente que compra esta semana. Meta trae gente que quizá compre este mes, si sigues apareciendo.

Qué negocios funcionan mejor en cada canal

No es una cuestión de sector, es de cómo se decide la compra en tu negocio.

Funcionan mejor en Google Ads:

  • Urgencias y averías: cerrajería, fontanería, grúas, informática, asistencia.
  • Servicios profesionales que se buscan cuando hace falta: abogados, asesorías, clínicas, talleres.
  • Productos técnicos o industriales con nombre propio, donde el cliente busca la referencia exacta.
  • Cualquier negocio cuyo cliente escribiría en Google la frase «X cerca de mí».

Funcionan mejor en Meta Ads:

  • Producto visual: moda, decoración, hostelería, estética, joyería, reformas con antes y después.
  • Ofertas y promociones con caducidad, que funcionan por impulso.
  • Servicios nuevos que la gente no sabe que existen, y por tanto no busca.
  • Negocios locales que quieren notoriedad en su zona a bajo coste por impacto.

Y una comprobación rápida antes de decidir: entra en el planificador de palabras clave y mira si alguien busca lo que vendes. Si no hay búsquedas, Google Ads no puede funcionar, por bien que lo montes. Es la causa número uno de campañas fallidas en productos innovadores.

Manos escribiendo una busqueda en el telefono movil

Coste por contacto comparado, con cifras reales

Los datos de nuestras propias cuentas dan una idea de por dónde se mueven las cosas en el mercado español, aunque cada sector tenga su propia realidad.

En Meta Ads, en campañas de captación de contactos para servicios, el coste medio por contacto se sitúa en torno a los 5 €, con un rango real que va de 3,15 € a 9,24 € según el sector y la competencia de la zona. El volumen es alto y el contacto llega barato.

En Google Ads, en una cuenta de un fabricante industrial, doce meses de campaña dieron 4.394 conversiones con un coste medio de 7,92 € y un CPC de 0,12 €. Más caro por conversión que Meta, pero con una intención mucho más alta detrás.

Y ahí está la trampa de comparar solo el coste por contacto: un contacto de Google y uno de Meta no valen lo mismo. El de Google suele venir de alguien que tiene el problema ahora; el de Meta, de alguien que ha dejado sus datos porque le ha parecido interesante. La tasa de cierre entre uno y otro puede duplicarse.

La métrica que de verdad manda es el coste por cliente conseguido, no por contacto. Haz el cálculo con tu tasa de cierre real de cada canal antes de decidir que uno es más barato que el otro.

Telefono con los iconos de las principales redes sociales

Cuándo tiene sentido usar los dos

A partir de cierto punto, la pregunta deja de ser cuál elegir y pasa a ser cómo combinarlos. Estas son las cuatro situaciones en las que usar los dos multiplica el resultado.

  • Remarketing cruzado. Alguien busca en Google, entra en tu web y se va sin llamar. Volver a aparecer en Instagram unos días después, con el mismo servicio, es de las cosas más rentables que existen: audiencia caliente y coste muy bajo.
  • Ciclos de decisión largos. En servicios de ticket alto, el cliente compara durante semanas. Google te pone en la lista y Meta te mantiene presente hasta que decide.
  • Demanda estacional. Meta para calentar las semanas previas, Google para capturar cuando la gente empieza a buscar de verdad.
  • Cuando ya has agotado la demanda de tu zona. Si en Google apareces en todas las búsquedas relevantes y aún tienes presupuesto, el siguiente euro rinde más creando demanda en Meta que subiendo pujas.

Lo que sí necesitas para combinarlos es medición unificada. Sin ella acabarás con dos plataformas atribuyéndose las mismas conversiones y una sensación falsa de estar teniendo el doble de resultados.

Cómo repartir el presupuesto entre los dos

Con presupuesto limitado, repartir al 50 % es casi siempre un error: dejas las dos campañas por debajo del mínimo que necesitan para aprender. Estos repartos funcionan mejor.

  • Servicio que se busca activamente: 100 % en Google los dos primeros meses. Cuando haya datos y tráfico web acumulado, pasa un 20 % o 25 % a Meta solo para remarketing.
  • Producto visual o compra por impulso: 70 % en Meta y 30 % en Google, este último concentrado en tu marca y en las dos o tres búsquedas más concretas.
  • Venta a empresas: 80 % en Google para las búsquedas técnicas y 20 % en Meta y LinkedIn para mantenerte presente ante quien ya te visitó.
  • Negocio local nuevo, sin tráfico todavía: empieza por Google, porque Meta sin audiencias propias es mucho más caro de arrancar.

Y una advertencia que ahorra disgustos: cada plataforma necesita su propio mínimo. Si tu presupuesto total no llega para que las dos superen ese umbral, quédate con una. Dos campañas mal alimentadas rinden menos que una bien alimentada.

Puedes ver cómo trabajamos cada canal en Google Ads y en Meta Ads, y los resultados por sector en los casos de éxito.

Preguntas frecuentes

¿Qué es mejor, Google Ads o Facebook Ads?

Google si tu cliente ya busca lo que vendes, Meta si hay que enseñárselo para que lo desee. La pregunta clave es si alguien escribiría en Google el nombre de tu servicio; si no lo hace, Google Ads no puede funcionar.

¿Dónde sale más barato conseguir un contacto?

Normalmente en Meta: alrededor de 5 € de media en nuestras campañas de servicios, frente a los 7,92 € de una cuenta de Google Ads industrial. Pero el contacto de Google suele cerrarse mucho más, así que compara coste por cliente, no por contacto.

¿Puedo empezar con los dos a la vez?

Solo si el presupuesto permite que cada plataforma supere su mínimo de aprendizaje. Con presupuestos pequeños es mejor concentrarlo en una y añadir la otra cuando la primera funcione.

¿Para qué sirve el remarketing entre los dos canales?

Para recuperar a quien te encontró en Google, entró en tu web y se fue sin contactar. Volver a aparecer en Instagram unos días después es de las acciones más rentables, porque la audiencia ya te conoce.

¿Meta Ads funciona para empresas que venden a otras empresas?

Sí, pero como apoyo: sirve para mantenerte presente ante quien ya te visitó y para dar notoriedad. La captación directa en B2B suele venir de las búsquedas técnicas en Google.

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